jueves, abril 10, 2014

BUSTER KEATON, GOOGLE Y SPARK PLUG

Antes de existir Google, existió Barney Google. Fue un personaje creado por Billy de Beck para los cómics de prensa de Estados Unidos, y su primera aparición data de 1919. Era pequeño, estrafalario, con unos enormes ojos que le daban aspecto de gOOgle a su cara. Barney era una parodia del primer Google de todos: el ser mágico que vigilaba su jardín en Googleland. Se trataba de una especie de Argos Panoptes de un libro infantil publicado en 1913 cuyo autor era Vincent Cartwright Vickers: The Google Book. Cuando el profesor de la Universidad de Columbia, Edward Kasner, quiso bautizar un número muy grande, le preguntó a su nieto de nueve años por un nombre, y éste, buen lector de cómics de prensa, le recomendó el apellido de Barney Google. El profesor Kasner lo transcribió mal como Googol. Cuando Larry Page y Sergei Brin bautizaron su compañía tenían en mente este nombre, pero también lo transcribieron mal, y quedó de nuevo en Google. El bueno de Barney, parodia del Google de Cartwright, había ganado aquella mano de cartas. No existe la casualidad, sino un destino burlón.

Como es bien sabido y dice la Wikipedia, Barney acabó por desaparecer para ceder el testigo al hillbilly (paleto) Snuffy Smith. Entre una cosa y otra, un personaje secundario se convirtió en estrella de la serie desde su primera aparición en 1922: el caballo de Barney, Spark Plug, quien cabalgaba siempre ataviado con una sábana con su nombre escrito. La fama de Spark Plug fue tan grande durante la década de los años veinte que hasta Buster Keaton en su primer film largo, Las tres edades (1923), lo sacó en una divertida secuencia donde el romano que él interpreta mira sus tristes jamelgos y le parece estar viendo… una pequeña corte de varios Spark Plug. Aquí les dejo dos fotogramas de esta excelente y divertida película del gran "Pamplinas": Buster Keaton.


CIN3MÁTICO XIX: GUY RITCHIE (PARTE 1 DE 3)

video
Escritor y cineasta nacido en Inglaterra. Representante del indie, hoy bien instalado en el mainstream hollywoodense, el prestigio de Ritchie procede de sus primeras películas. Su primer film,  Lock, Stock, le llevó ocho meses de producción,  gana el Edgar Award al mejor guión y comienza a tener una audiencia internacional y conoce a Madonna, con quien acabará casándose. Su segundo film, Snatch, ya avalado por un gran estudio, le permite contar con rostros conocidos como brad pitt, Benicio del Toro o Dennis Farina. Sus dos últimos filmes, revisiones de Sherlock Holmes protagonizadas por Robert Downey Jr. y Jude Law, han sido grandes éxitos de taquilla. Comentamos en este programa Lock, Stock; Snatch. Cerdos y diamantes; por último, Sherlock Holmes

CIN3MÁTICO XIX: GUY RITCHIE (PARTE 2 DE 3)

video

CIN3MÁTICO XIX: GUY RITCHIE (PARTE 3 DE 3)

video

viernes, abril 04, 2014

THE BIG STEAL (DON SIEGEL, 1949)

Mezcla de comedia y cine negro, fue la tercera película dirigida por Don Siegel, maestro de la serie B muy conocido por cintas como La invasión de los ladrones de cuerpos (versión original, 1956) o por iniciar la saga de Harry el Sucio, con Clint Eastwood. Todos consideran que de la larga y provechosa colaboración con Siegel fue que Eastwood aprendió el oficio de director de películas. 

La mayor curiosidad para los fans de Retorno al pasado (Jacques Tourneur, 1947) es ver de nuevo juntos a Robert Mitchum y a Jane Greer repetir como pareja artística. El principal problema que tuvo el rodaje fue que debió comenzar antes de que Mitchum saliese de la cárcel, donde cumplía condena por posesión y consumo de marihuana, así que aprovecharon para rodar largas escenas de persecución en coche por el estado mexicano de Veracruz, por lo que a veces parece que la película, de tan paseada, no va para ninguna parte. Jane Greer está bellísima, pero lejos de su papel de femme fatal en Retorno al pasado. En cambio, Mitchum, genio y figura, tiene unas notables escenas donde despliega su característica ironía ácida y se solaza con el cinismo de su personaje. Lo más divertido es, sin duda, ver a Mitchum y a Greer hablar en español cada dos por tres para entenderse con los lugareños mexicanos. Se puede decir que aquí la Greer despliega una graciosa vis cómica que no le conocíamos. En resumidas cuentas: Mitchum y Greer parecen una nueva versión del Gordo y el Flaco cuando se doblaban a sí mismos a la lengua del Lazarillo. Completa el reparto el méxico-americano Ramón Novarro, antigua estrella del cine mudo, quien compone con bastante convicción al habitual inspector de policía mexicano marrullero y metiche, con más trampas que una familia de montañeros y siempre dispuesto a sacar algo de provecho para su bolsillo. Si Don Siegel no hubiera estado detrás de las cámaras, hubiera sido un desastre absoluto. Sin embargo, es una película menor que se ve con gran gusto y provoca mucha gracia.